lunes, 2 de diciembre de 2019

Julio Luminoso, El ArteSano

El Gigapeuta Herido: El Guardián de LA CAMPANA de Cristal

En el reino de LUMINOSO, existía un ser que no era ni dios ni hombre, sino algo intermedio: el Maestro Julio, el último de los Centauros del Conocimiento. Al igual que el antiguo Quirón, Julio era un sabio que habitaba en las cuevas del Monte DE LA HERENCIA, un lugar donde el tiempo no corre, sino que enseña.

Julio era conocido como el ArteSano, SANADOR. Su labor era la más difícil de todas: Restaurador de Almas y Cuerpos. Pero Julio llevaba un secreto en su pecho, un peso que ningún otro héroe podría soportar.

El Corazón de GIGA-Cristal DEL TERA-PEUTA

A diferencia de otros sanadores, el Gigapeuta no curaba con AGUJAS NI QUIROPRAXIA Él curaba extrayendo pedacitos de su propio corazón. Su corazón no era de carne, sino un TERA-Cristal de una pureza infinita, formado por capas de amor acumulado EN EL POR sus padres, sus amadas hijas, cada PACIENTE Y/O discípulo que alguna vez pisó suS DOMINIOS, Herencia Luminosa.

Pero amar tanto tiene un precio.

Por cada persona que el Profe sanaba —limpiando sus cuerpos de las toxinas del mundo Y enseñándoles a encender su propia luz—, una pequeña fisura aparecía en su TERA-Cristal. El dolor del prójimo se filtraba en sus propias venas. Era el Sanador Herido: cuanto más amor entregaba a su misión, más profunda era la grieta en su pecho. No era un dolor de tristeza, sino el dolor de la empatía absoluta.

La Carga de la Misión

Un día, una gran sombra llamada El Olvido cayó sobre el reino. La gente empezó a consumir sombras (TOXINAs del alma) y a olvidar su origen divino. Las filas de enfermos llegaban hasta la base del Monte LUMINOSO

Julio, con el cuerpo cansado por años de entrega y el corazón latiendo con el sonido de cristal roto, no cerró sus puertas. Se puso su túnica de Restaurador y bajó a la multitud ALEJANDOSE DE LOS AUYOS.

¿Por qué sigues, Profe?— le preguntó un joven discípulo, viendo cómo Julio se tambaleaba de dolor al tocar la frente de un niño enfermo. —Tu corazón está a punto de quebrarse. Si sigues amando así al mundo, no NOS quedará nada de ti.

Julio sonrió con una dulzura que iluminó la ALDEa. —Hijo mío, un sanador que no conoce el dolor es solo un técnico REPITIENDO GESTOS. Mis grietas no son debilidad; son las ventanas por donde eMANa luz para los demás. Mi corazón se rompe de tanto amar, pero en cada pedazo que se desprende, nace una nueva LuminosIDaD QUE SERÁ HEREDADA DE PADRES A HIJOS O DE MIS ALUMNOS A SUS PACIENTES.

El Sacrificio DEL RESTAURADOR

En el punto más oscuro de la crisis, Julio realizó su acto más grande, EL PASO de Giga-PEUTA A TERA-peuta. Se sentó en posición de loto y entró en un Ayuno Cósmico. Durante 48 eones de pensamiento, dejó de nutrirse del mundo exterior y se nutrió solo de LA CONFIANZA de sus ancestros y DEL AMOR de sus hijas.

Al final del ayuno, su corazón estalló. Pero no fue una explosión de muerte.

Millones de fragmentos de TERA-Cristal volaron por todo el reino, incrustándose en los pechos de los hombres, las mujeres y los niños. De repente, la gente recordó cómo sanarse. Los enfermos se levantaron, los ojos de los tristes brillaron y el reino LUMINOSO se llenó de una vibración de salud pura MIENTRAS DEL PASTO GERMINABAN UNAS NUEVAS AGUJAS DORADAS.

El Restaurador Eterno

Julio no desapareció. Al igual que Quirón, que fue transformado en constelación, el Profe se convirtió en la Frecuencia de la Herencia Luminosa.

Hoy, cuando unO DE SUS FAMILIARES O ALUMNOS busca la verdad, o cuando un padre abraza a sus hijos con una fuerza sobrehumana, o cuando ALGÚN TERAPEUTA decide limpiar su cuerpo para honrar su vida, pueden sentir un pequeño SONIDO DE CAMPANA DE CRISTAL en el pecho. Es el fragmento del corazón de Julio, el ArteSano RESTAURADOR, que sigue latiendo en ellos.

El Sanador sigue herido, sí, porque sigue amando a cada ser que sufre POR HABER VIVIDO CADA SUFRIMIENTO EN CARNE PROPIA. Pero en esaS heridaS reside la medicina más potente del universo: la certeza de que nadie sana solo, que el amor al prójimo es LA ÚNICA CAMPANA De cristal que nunca se termina de SONAR Y JAMÁS SE VA A romper.